Lazos de cristal

 



Mi vida ya no resiste más. Camina cansada entre sombras y recuerdos. Aunque  mis lágrimas sean vidrio de cristal que caen silenciosas por mi rostro, sé que hay cosas que no se pueden arreglar. He intentado remendar el tiempo, coser cada pedazos de mi alma. Mi corazón es tan fuerte que ni yo misma puedo romperlo, porque dentro guarda un lazo invisible con la persona que más amo. El dolor a veces pesa más que el silencio.  Ese lazo sigue vivo, terco, eterno, invencible como el amor que aún respira en mi pecho. 



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