Del engaño quien besa y al mismo tiempo hiere como quien ama pero no sabe quererse
Del engaño quien besa lleva fuego y hielo en la misma boca, hiere sin querer como quien ama pero no sabe quererse. Sus abrazos son espejos rotos sus palabras es un dulce veneno y aun en su intento de amar solo deja cicatrices que se acerca demasiado. Camina entre sombras buscando en otros lo que no halló en sí mismo cada beso que da es un reflejo de su propia soledad.