Presagio de un nuevo comienzo
Hay algo en el aire que susurra esperanza, como si el viento supiera que la noche está por terminar. El cielo guarda señales en el silencio del amanecer, promesas que nacen cuando el corazón decide volver a creer. Todo lo que dolió se convierte en semilla, y entre las grietas del alma empieza a brotar la vida. Es el presagio de un nuevo comienzo, un latido distinto, una luz pequeña que crece dentro del pecho. Aunque el camino aún sea incierto, algo en lo profundo lo sabe: después de la tormenta siempre aprende el alma a volver a florecer.