Tormenta de verano
Llega sin aviso,
con el cielo cargado de secretos
y el viento inquieto
susurrando entre los árboles.
Las nubes se reúnen
como pensamientos que pesan,
y de pronto la lluvia cae
fuerte, viva, inevitable.
Cada gota golpea la tierra
como un tambor del cielo,
mientras los relámpagos
dibujan luces fugaces en la noche.
Pero en medio del estruendo
hay algo hermoso:
la vida que despierta,
el aire que se limpia,
la promesa de calma después del ruido.
Así es la tormenta de verano,
intensa y breve,
como las emociones que llegan
a sacudir el corazón
para luego dejarlo
respirando más libre.

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